Lunes | 16/07/2018


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Nacimiento | 16JUL


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La Otra Economía | N° 3


LAS MESAS DE LOS CAMBISTAS:
[MARCOS 11, 15-16]

“Eso constituye una espiritualidad de lo humano, aunque Marx hable de materialismo. Es espiritualidad desde lo corporal. De hecho, se puede resumir todo materialismo histórico así: hazlo como Dios, hazte humano.”
F. Hinkelammert


He decidido aceptar el reto de escribir sobre temas económicos, pero no desde la perspectiva de un economista, que no lo soy, sino desde la de un educador popular inmerso entre nuestro pueblo pobre. Observo a muchos “emprendedores” que son obligados por el contexto, legal o ilegal, a hacerse mas pobres por no tener un salario digno real, deciden asociarse al distribuidor de alimentos para extraer la plusvalía de sus iguales en la sociedad. La economía estudia estos casos como empleos informales y sus predicciones matemáticas los convierten en un porcentaje, una ciencia social tendría que ver en ellos la destrucción de lo formal y el aumento de la desigualdad entre clases. En mi opinión y parafraseando a Churchill, la economía es una cosa muy seria para dejarla sólo en manos de los economistas.

Volver a mi ciudad natal, luego de diecisiete años de vivir en la capital del estado tiene sus efectos de asombro. Mi pequeño lugar de crianza pertenece a ese cordón de riqueza que ilusoriamente creó la renta petrolera en la costa oriental del lago de Maracaibo. 

Todos pensamos que nuestro status de vida no iba a cambiar nunca, creímos que teniendo algo propio, podíamos salir de abajo, es decir salir de pobre. La clase media petrolera vivía en campos residenciales mantenidos por las transnacionales del oro negro primero y luego por las débiles municipalidades que surgieron de la destructiva regionalización de los ochenta. Para que comprar casa propia, si no pago servicios en este campo.



No voy a hacer un recuento de lo que ha pasado del dos mil dos a esta parte. Todos entendemos que se ha desatado un conflicto de alto tenor por el control de renta petrolera y eso significó para nuestra pequeña aldea que su clase media otrora poderosa y dinamizadora de la economía comercial se quedara sin renta y comenzaron a aparecer en las principales calles comerciales aquellos que pretendían vender lo que fuera a sus iguales o a los pauperizados miembros de la otrora clase media. Mientras los comerciantes formales se vieron obligados a racionalizar sus inversiones y en vez de tener tres locales con los mismos productos, a duras penas mantenían uno.

Al no invertir las petroleras en el comercio de la ciudad y tampoco en las generosas ayudas a la municipalidad, se produce un efecto boomerang sobre el común de la gente, no hay trabajo o no pagan lo suficiente para vivir.

Ahora consigo, diecisiete años atrás no era así, una cantidad enorme de “comerciantes informales” que ofrecen productos y alimentos formalmente producidos en el país. Legal o legítimo es un par de adjetivos para la discusión de este tipo de comercio. La municipalidad hace aproximadamente veinte años ubicó a todos los comerciantes informales en una construcción cómoda y grande cerca del centro de la ciudad, logrando un cierto orden y limpieza en el casco central, ¿y ahora?



Un alto empleado de la municipalidad me confiesa que ellos están tratando de hacer un censo para que al menos paguen impuestos. Formalidad rara esta, ¿no les parece?

De lo que se trata en realidad es que estamos viendo un proceso de destrucción del empleo formal, con procedimientos bien manejados posiblemente desde la frontera con socios internos. Como puede leerse en el libro de Pérez Sainz estamos siendo de testigos del primer acto fundacional de las desigualdades de excedente: maximizar la proletarización y minimizar la salarización un proceso muy extendido en la latinoamérica de gobiernos neo liberales.

Que fácil es echar culpas al Gobierno, cuando los comerciantes desvían sus productos formales al negocio de la informalidad, para obtener el excedente que los hace multimillonarios. Que doloroso es ver al pobre extrayendo este excedente a su propia clase y ser explotado por el comerciante, pensando que hay que hacer cualquier cosa para sobrevivir. Es la destrucción por los bárbaros del Estado Nación fronterizo. Si esto no es un conflicto de gran escala, que alguien me lo explique.



Hasta la próxima semana, las críticas y comentarios las pueden enviar al correo electrónico: [email protected].





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ABC Financiero | N° 186


REMESAS: CONSEJOS PARA RECIBIRLAS

Un tema bastante conversado en nuestra columna de cada lunes, es la diáspora venezolana, una situación provocada por la crisis económica que padecemos los venezolanos desde el 2014, y que ha causado la salida de aproximadamente unos 4 millones de paisanos por todo el mundo. Es por ello, que se ha incrementando a su vez, la recepción de remesas a familiares, a fin de ayudar o colaborar con los que se quedan todavía en el país.


Y es que según un estudio que la encuestadora Datos realizó en enero de este año señalaba que 63% de los venezolanos tiene algún familiar en el extranjero y 14% enviaba remesas con regularidad. Por otro lado, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) calculó que en 2017 ingresaron a Venezuela más de 2.000 millones de dólares por concepto de remesas y las estimaciones señalan que en 2018 el monto podría alcanzar USD 6.000 millones. De ahí su control y regulación por parte del Gobierno.



Hoy, he traído los siguientes consejos si deseas enviar remesas de forma legal al país, ya que son pocos los pasos y los documentos que se exigen para poder recibirlas, a través de las empresas tres (3) autorizadas, como lo son: Grupo Zoom, Italcambio e Insular. Existen en el país otras casas de cambio que desean enviar, pero éstas todavía no están autorizadas por parte del Gobierno para iniciar este tipo de operaciones, a saber:

Los documentos solicitados a la persona que envía la remesa a Venezuela son el Documento Nacional de Identidad (DIN), carnet de extranjería o pasaporte (sólo para extranjeros). Y los documentos del que recibe en el país son la cédula de identidad ampliada, el Registro de Información Fiscal (RIF) vigente y un número de cuenta bancaria. De la persona que recibirá la remesa deben sólo solicitar el nombre completo, número de identificación y el número de teléfono. Le darán un código que debe comunicar a quien recibirá el dinero en Venezuela.

Grupo Zoom trabaja solamente con Western Union, por lo que la persona puede acudir a cualquier oficina ubicada en todo el mundo para realizar la operación. Mientras que Italcambio está asociada con distintos proveedores internacionales como lo son Transfast (EEUU) o JetPeru (España) y también con MoneyGram. 

Grupo Zoom, Italcambio e Insular colocan sus montos mínimos para el envío, debido a la comisión que deben cobrar por la operación.

El origen de la moneda de envío puede ser en dólares o en cualquier moneda. Sin embargo, en algunos países pueden exigir que la remesa sea enviada sólo en dólares. Por lo que si ese es el caso y solo se cuenta con la moneda de curso legal en el país en el cual se encuentre (pesos, soles, euros), la persona debe cambiar el dinero a dólares en cualquiera de las casas de cambio, bancos u otras instituciones.



El familiar recibe el dinero en la moneda de curso en el país, es decir, bolívares, de acuerdo a lo señalado en el Convenio Cambiario N° 39, donde establece que las casas de cambio deben vender esas divisas en el sistema Dicom. 

El tipo de cambio para las remesas se establece de acuerdo a las operaciones de venta de dólares que realizan las casas de cambio en el sistema de subasta de divisas Dicom en la semana del envío. 

La remesa no se recibe en efectivo. Los bolívares obtenidos por las remesas son transferidos vía electrónica por la casa de cambio local a la cuenta bancaria de la persona que la recibe en Venezuela. Para ello debe informar los datos bancarios (número de cuenta y banco).

Si desean más información, recomiendo visitar las páginas web de Italcambio, Grupo Zoom e Insular para obtener la información para conocer los acuerdos para las transferencias.



Lo cierto es que, muchos venezolanos aún desconfían enviar dólares a sus familiares o amigos en el país, debido a la política de controles por parte de las autoridades y el poco atractivo que ofrece el precio de la divisa en comparación a la cotización del dólar paralelo. Pero es una medida de ayuda y respiro para muchos en Venezuela, que buscan aminorar el efecto hiperinflacionario que nos afecta a todos.

Pueden enviar sus comentarios a nuestra cuenta de correo electrónico: [email protected] o seguir nuestros comentarios y avances por twitter a través de la cuenta:@RDN_Economia





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