Otra Economía | N° 11


LA MUERTE DE JOSÉ DOMINGO

“Hay tiempo de nacer y tiempo para morir; tiempo para plantar, y tiempo para arrancar lo plantado”
Eclesiastés, capítulo 3, verso 2




INTRODUCCIÓN
Como bien saben todos mis inteligentes lectores, la economía de un país influye positiva o negativamente en el desarrollo y crecimiento de los niveles de satisfacción de los habitantes de un país. La implementación de políticas económicas es tan importante que una buena política mal implementada puede anular la buena intención del gobernante de turno para elevar dichos niveles de satisfacción. La semana pasada denuncié que ser pensionado en este país parece no ser un premio sino una tortura, hoy afirmo sin temor a equivocarme que enfermarse en este país, es una maldición. Y es que la economía influye tanto en la salud de un pueblo que es mejor no dejarle sus decisiones sólo a los economistas.


Situación hospitalaria en Venezuela


Me entero por redes sociales de que un amigo de muchos años está en cola para ser operado en el Hospital Universitario de Maracaibo. Comienzan todas las cadenas de oración y solidaridad a moverse a favor de la salud de nuestro compañero, se presume una obstrucción intestinal, lo cual prevé una situación nada fácil para la recuperación. Una amiga común, médica jubilada, logra entrar al pre-operatorio y describe una situación nada amigable, casi que inhumana, en la sala de espera donde nuestro amigo pasa horas antes de entrar al quirófano.

El compañero soporta la operación, pero en la recuperación se complica su sistema cardiovascular y su corazón se detiene. ¿Era el tiempo de morir para mi amigo? Nunca lo sabremos, sobre todo porque la realidad del hospital revelaba una situación que estructuralmente ayudaba a la muerte más que a la vida. La única forma de saber si era el tiempo de mi amigo, era que la estructura de salud hubiera hecho todo lo posible por mantenerlo con bienestar, antes, durante y después de la operación, pero dada la descripción hecha por nuestra amiga esto no se podía asegurar.

¿Es la situación país la causa de que el sistema de salud sea más un instrumento de muerte que de vida? “Ni sí ni no, sino todo lo contrario” No voy a negar que la situación de falta de recursos en moneda extranjera ha agudizado en un altísimo porcentaje el deterioro de la estructura de salud de nuestro país, pero ¿esta estructura ha generado bienestar alguna vez? Realmente ¿es el sistema de salud un elemento dador de vida? O es que más bien, siempre ha sido una estructura de muerte, y lo que ha pasado es que ha crecido a la enésima potencia por la situación de nuestra economía.




Busqué los números en inversión de salud por parte de la gobernación del Zulia, sin embargo con sólo una nota de prensa del sistema regional de salud me basta para hacer mi análisis. En mayo de este año, este sistema entrega la mencionada nota que es publicada por dos periódicos de la zona. En ella se informa que siete hospitales del sistema recibirán una serie de insumos para su funcionamiento. La foto que acompaña a la noticia, es muy reveladora, se trata de un container de puerto, del cual están sacando el material a entregar. Para los que no sepan cuanto material cabe en un container, debo decirles que mis cálculos me llevar a concluir que con uno solo de esos, no se surtirán más de dos centros de salud y de acuerdo a los niveles de atención de los centros de salud de Maracaibo, estos materiales no durarían dos meses. Por otro lado, las “maquinas de salud” (Rayos X, Laboratorio, Tensiómetros, ecógrafos, etc) tienen tiempo fuera de servicio y son muy pocas las que cumplen con su deber. De estas máquinas no informa nada la nota de prensa, siendo público y notorio que en los ambulatorios un hipertenso no se puede chequear la tensión. Por lo tanto esta nota revela que el Sistema de Salud adolece de una política de distribución adecuada del material necesario para la apoyar la vida de los pacientes. Esto ha sido así siempre, la falta de políticas de distribución de insumos produce: corrupción y desatención de pacientes, por falta de estos. Un ejemplo, no se hacen ecogramas por que no hay gel, pero el gel lo venden en las farmacias, ok, pero el hospital no puede aceptar que la gente compre el gel, porque esto sería contrario a la política de gratuidad del servicio del gobierno nacional.

Como vemos, no es sólo un problema de recursos, es también un problema de políticas de salud, y si a esto añadimos la falta de conciencia del personal del hospital, que permite la sustracción y comercialización de muchos de esos insumos, incluso a las puertas de los mismos centros de salud, entonces estamos ante una estructura que causa muerte y no vida.

Nada ganamos con dotar al 100% nuestros centros de salud si la conciencia del personal no cambia y si además de esto, no aseguramos que dichos insumos se usen adecuadamente.
Hace años, me arreglé mis muelas en Barrio Adentro, y créanme quedé satisfecho. Este año traté de ir a un consultorio odontológico y fueron más las veces que no pude entrar que las que logré al menos un examen. ¿Se ha preferido, atender prioritariamente otras políticas más que la política de salud? O ¿la política de tierra arrasada que desde la frontera está organizada contra nuestro pueblo está ganando la batalla? Me ha tocado afirmarlo antes y lo escribo por primera vez desde acá: en la frontera venezolana no hay presencia firme de nuestro Estado, y el que lo niegue no ha ido a El Nula, Paraguaipoa o Paraguachón.





Por eso digo, la economía en la salud es algo muy serio para dejársela sólo a los burócratas administradores.

Participa en nuestra encuesta que se presenta a continuación y déjanos un comentario al final de este espacio, para nosotros es importante saber tu opinión, de esta manera nos ayudarás a escribir mejores columnas y artículos para ti.








Share this post!

0 comentarios :

Publicar un comentario

Cargando...